Los vestigios que perviven en el Foro romano siguen impresionando al viajero, sobre todo si los contempla en su conjunto desde colinas cercanas como la del Palatino. Con solo un poco de imaginación, las basílicas vuelven a erguirse, los templos se llenan de ofrendas, el Senado resuena de voces y los soldados desfilan por la empedrada Vía Sacra. La visita al Foro romano se inicia en la Vía de los Foros Imperiales, una avenida cuya construcción entre 1924 y 1932 sacó a la luz ruinas sepultadas. A pocos metros de la entrada al recinto se yerguen a la derecha los restos de la basílica Emilia (179 a. C.), un edificio que tenía función comercial y cuyos soportales albergaban tiendas y tabernae argentiariae, los bancos de la época. A partir de ahí se propone una visita que es como un libro de historia a cielo abierto en el que aún se reconocen muchos monumentos. Entre los más destacables se hallan los templos de Antonino y Faustina, el de Rómulo o el de Venus; el edificio de la Curia; el Arco de Septimio Severo… Cerca de la salida del recinto sobresale la silueta del grandioso Coliseo (siglo I) emergiendo al fondo. La inauguración del gran circo romano en el año 80 fue uno de los mayores acontecimientos del Imperio. Se realizan visitas comentadas que incluyen las galerías, la arena central y las gradas que podían acoger 55.000 espectadores. Alrededor de estos potentes vestigios también se pueden buscar rincones curiosos, por ejemplo la legendaria máscara del pórtico de la basílica de Santa María en Cosmedín, famosa por aparecer en la película Vacaciones en Roma (1953) protagonizada por Audrey Hepburn y Gregory Peck. También resulta un reto descubrir la Roma subterránea, una ruta por escondites donde se refugiaron de su persecución los primeros cristianos y catacumbas: la antigua ley romana prohibía que se diera sepultura a los difuntos dentro de la ciudad, por lo que, entre los siglos II y V, los enterramientos se realizaban junto a las canteras extramuros. Hay más de 60 catacumbas excavadas, aunque menos de una decena están abiertas al público.
https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/que-ver-roma_15051/6
No hay comentarios:
Publicar un comentario