sábado, 4 de abril de 2020

Catedral de Milán










MILVIATGES.COM

Desde luego se trata del más famoso entre los monumentos imprescindibles de Milán. Una fenomenal catedral gótica alzada a partir del siglo XIV que se encuentra entre las más grandes de todo el mundo, con 158 metros de longitud y 93 de anchura.

Dos características nos llaman poderosamente la atención en su fachada. La primera, el brillantísimo blanco fruto del mármol de Candoglia, sin parangón en el mundo entero. No es posible encontrar una catedral más reluciente que la de Milán. Lo segundo que llama la atención es la singularidad de la estructura de su fachada, acostumbrados como estamos con fachadas cuya altura supera en un mucho a su amplitud gracias a la habitual existencia de sendas torres.

La fachada de la Catedral de Milán destaca bastante más, sin embargo, por su anchura que por su altura. Eso sí, decorada con bellísimos pináculos. Tampoco encontramos las tres portaladas típicas de las catedrales de Ille de France, como en Reims o Amiens. Se trata, en cualquier caso, de una fachada del siglo XIX realizada por orden de Napoleón y en estilo neogótico, a fin de respetar el estilo del templo. No os perdáis la puerta principal, dedicada a la Virgen María y elaborada en bronce. Es una maravilla.

Para visitar su interior deberéis comprar el billete de 3 euros que se vende en un edificio de la plaza lateral. Ya no resulta gratis visitar la catedral de Milán. Sin embargo, si queréis subir a los terrados de la catedral, debéis comprar la entrada por anticipado aquí (con audioguía incluido y sin colas). Nosotros no tuvimos tiempo, pero cuentan maravillas.

En la Catedral de Milán sorprenden los muchos lienzos colgados de la nave central así como los curiosos e inmensos capiteles que decoran las columnas que sostienen la crucería gótica. Igualmente bellas son las vidrieras, algunas antiguas y otras más modernas, y especialmente reluciente el mármol de color que decora los suelos de la catedral.

DESCRIPCIÓN:

La Catedral de Milán o el Duomo es una de las catedrales más bonitas del mundo y uno de los lugares que visitar en Milán más imprescindibles.

Esta catedral gótica, que se empezó a construir a finales del siglo XIV y tardó cinco siglos en ser terminada, destaca por su fachada de mármol blanco rosado y por su terraza con espiras ornamentadas con nichos, esculturas y relieves, y coronadas por una estatua.

En su imponente interior se encuentra la Estatua de Bartolomé el Apóstol, un enorme órgano y un altar de mármol de estilo renacentista, que guarda en la parte de atrás un Clavo de la Cruz de Cristo, aunque nuestro lugar favorito de la catedral es la terraza, desde la que disfrutarás unas increíbles vistas panorámicas del centro histórico entre estatuas y pináculos.

Una buena opción para evitar las colas en el monumento más visitado de la ciudad es reservar esta entrada rápida con acceso a la terraza o este tour con guía en español, que te permitirá conocer mejor la historia de la catedral.

Al salir de la iglesia puedes dar un paseo por la Plaza del Duomo que tiene en el centro la estatua de Víctor Manuel II y está rodeada de edificios históricos como la Galería Vittorio Emanuele II y el Palacio Real, que durante muchos siglos fue la sede del gobierno de la ciudad.

Horario de visita: todos los días de 8h a 19h (la terraza abre a las 9h).


ENLACES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Milán


No hay comentarios:

Publicar un comentario